La falta de transparencia del Consejo de la Magistratura

Comunicado de prensa de la conducción del SEJuN.  

El Sindicato de Empleados Judiciales repudia una vez más las prácticas arbitrarias del Consejo de la Magistratura de Neuquén.

Uno de los pilares sobre los que reposa la independencia de los poderes reside en la transparencia en el proceso de selección de los jueces y funcionarios que integran el Poder Judicial.

Un sistema de estas  características garantiza la designación de los mejores candidatos  en base a  procedimientos,  sobre todo,  objetivos (antecedentes y examen) y  subjetivos (entrevistas).

La última etapa,  subjetiva,  que consiste en una entrevista y que tiene un total de 20 puntos, carece de objetividad y queda al arbitrio de los consejeros (un representante del TSJ, 2 representantes por el colegio de abogados, y 4 representantes de bloques mayoritario y primera minoría de la Legislatura Provincial, elegidos de manera indirecta), quienes no fundamentan su voto ni hay temario sobre el cual deben basar sus preguntas, exigiendo, además, toda la fe pública de que durante dos días -tiempo que tienen para emitir su voto- no acuerdan ni consensuan sus calificaciones.  Se debe remarcar que la gran mayoría de los concursos se ha definido siempre en esta etapa  y que tal funcionamiento naturalizado permite arbitrariedades e injusticias a la hora de realizar la selección. En definitiva no se cumple con el fin para el cual fue pensado tanto el procedimiento, como el mismo Consejo de la Magistratura. Reiteramos que esta observación a esta etapa, ya ha sido cuestionada en otros momentos,

De todo lo dicho, resulta claro que cuando se persigue un interés distinto a que el cargo recaiga en el mejor, se ponderan de manera interesada la base subjetiva por sobre los antecedentes y exámenes técnicos.

En el caso puntual del concurso denunciado en los medios locales,  para el cual se concursaban dos cargos –uno titular y otro adjunto- de Defensor/a de Niños y Adolescentes en la ciudad de Neuquén, este procedimiento fue bastardeado claramente. Resultó llamativo y sumamente sospechoso que en el último tramo de la evaluación cambiaran radicalmente los órdenes de méritos. Aquellos que con mayor puntuación en base a antecedentes y examen obtuvieron un  lugar que los posicionaba alejados de los últimos, pasaron a la entrevista personal, donde los actuales consejeros terminaron revirtiendo el orden obtenido con procedimientos teñidos de favores políticos, torciendo el orden de mérito y beneficiando a allegados al poder.

Esta  debilidad con la que  acceden  los y las postulantes  que se ve  favorecida por el poder político que lesiona la independencia que debieran tener en el  ejercicio de su función.

Desde el SEJuN sentimos la obligación de expresar con absoluta firmeza -y con la certeza que marcan la realidad y la experiencia- que el Consejo de la Magistratura no cumple con su fin y que sistemáticamente se fue degradando al aplicar criterios absolutamente discrecionales y arbitrarios para la cobertura de cargos en el Poder Judicial.

Con la pasividad, con el silencio, nada, absolutamente nada va a cambiar. Ya que sabemos que no es la primera vez que esto sucede, pero no se escuchan demasiadas quejas por el daño institucional y la ciudadanía se siente ajena a los avatares de un organismo que nació blindado.

Hablamos del organismo que elige jueces, fiscales y defensores que cumplen un rol cuya importancia es trascendental. Hay derecho a reclamar un mínimo de prolijidad. Continuamos sosteniendo que elegir integrantes del Poder Judicial no es un asunto que sólo atañe a políticos profesionales y abogados. Su función y justificación constitucional, se tuvo en miras para “despartidizar” políticamente la selección, de magistrados y funcionarios en favor de su eficiencia pero una vez más se demuestra arbitrario.

Así tenemos un  Consejo de la Magistratura que aparece como un organismo claramente ineficiente para contrarrestar la sensación de arbitrariedad e impunidad, que constituye hoy la imagen negativa de la Justicia.  Sobre ello los y las consejeras actuales tienen mucha responsabilidad pues aparecen como los instrumentos que priorizan acuerdos políticos por ante los valores profesionales y antecedentes en las designaciones de cargos de tan alta responsabilidad.

Seguiremos sosteniendo el posicionamiento del SEJUN en la constituyente del 2005, que planteaba otra composición del Consejo de la Magistratura, nutrido de participación popular en la elección de consejeros que permitiera alejar cualquier componenda entre el poder político.

Conducción SEJuN, Neuquén, 27 de junio de 2017.